El planeta empezará a vaciarse de gente, y debemos prepararnos para ello
Revista National Geographic
Actualizado a 29 de Septiembre de 2025
El mundo empezará a vaciarse: divisiones, cambios en migración y el nuevo entorno geopolítico
Un estudio evaluó los cambios demográficos de los últimos 70 años y analizó qué sucederá en 2100 con esta nueva tasa de fertilidad.
El estudio publicado en The Lancet, plantea que el máximo de población mundial ya ha quedado atrás y que el planeta se encamina hacia un proceso de decrecimiento demográfico global. La investigación reconstruye la evolución histórica de la población y anticipa un futuro marcado por la caída de la natalidad y el envejecimiento.
Evolución histórica
- En el siglo X la población mundial se estimaba entre 275 y 300 millones de personas.
- Durante los siglos posteriores el crecimiento fue moderado, alcanzando entre 650 y 800 millones.
- El siglo XIX marcó un punto de inflexión: la Revolución Industrial impulsó un aumento sin precedentes, de 1.000 a 1.700 millones.
- La verdadera explosión demográfica ocurrió en el siglo XX, cuando la población pasó de 1.650 millones a 6.000 millones hacia el año 2000.
- En noviembre de 2022 se superó el umbral de los 8.000 millones, cifra que se ha mantenido estable desde entonces. Este crecimiento no se debe a un aumento de nacimientos, sino a la prolongación de la esperanza de vida.
Proyecciones futuras
El informe advierte que el descenso poblacional será simultáneo en todo el mundo. Para 2050, 155 de los 204 países estudiados tendrán tasas de fertilidad insuficientes para sostener sus poblaciones. En 2100, la cifra ascenderá a 198 países. Esto significa que habrá más defunciones que nacimientos, generando un cambio estructural en la demografía global.
Desafíos económicos y sociales
La caída de la fertilidad y el envejecimiento poblacional traerán consigo:
- Presión sobre los sistemas de salud y seguridad social, debido al aumento de enfermedades asociadas a la edad.
- Reducción de la fuerza laboral, lo que afectará la productividad y el crecimiento económico.
- Desigualdad demográfica, ya que los nacimientos se concentrarán en países de bajos ingresos, mientras que las naciones desarrolladas enfrentarán escasez de mano de obra.
Aunque en algún momento se pensó en un “dividendo demográfico” —la idea de que menos nacimientos podrían favorecer el crecimiento económico al aumentar la proporción de población activa—, los datos actuales muestran que la tasa total de fertilidad ha caído demasiado, anulando ese posible beneficio.
Recursos y sostenibilidad
La disminución de la población no implica necesariamente menos presión sobre los recursos. El agua potable, los alimentos y la energía seguirán siendo necesidades críticas. Además, un menor número de habitantes no garantiza una distribución equitativa ni suficiente fuerza laboral para sostener la producción y los servicios básicos.
Aspectos positivos
Entre los beneficios potenciales, los investigadores señalan que el decrecimiento demográfico podría reducir las emisiones de carbono: un 15% menos en 2050 y hasta un 40% en 2100. Sin embargo, advierten que el aumento del consumo per cápita derivado del desarrollo económico podría contrarrestar este efecto.
Impacto geopolítico
Las variaciones en el tamaño y estructura de las poblaciones modificarán las dinámicas de poder internacional. Los países con baja natalidad y envejecimiento enfrentarán tensiones laborales, mientras que aquellos con alta fertilidad, generalmente más vulnerables, requerirán mayor apoyo internacional. Esto podría redefinir alianzas políticas y flujos migratorios.
Conclusión
El informe subraya la necesidad de comprender las causas del descenso de la fertilidad y alerta contra políticas que restrinjan los derechos reproductivos y sexuales de las mujeres. El mundo se dirige hacia un escenario de población decreciente, envejecida y desigual, lo que exigirá cooperación global y planificación estratégica para afrontar los retos económicos, sociales y ambientales que se avecinan
